Convenio obligatorio de honorarios de abogado: guía %%actualAño%% (en francés)

por | 2 febrero 2026

Convenio obligatorio de honorarios de abogado: todo lo que debes saber

La relación entre un abogado y su cliente se basa en la confianza, pero también en la transparencia financiera. El acuerdo de honorarios constituye la base contractual de esta relación. Establece las condiciones precisas de remuneración y protege a ambas partes. En el marco de la gestión profesional de tu bufete, es esencial comprender las normas vinculantes de este acuerdo si quieres evitar cualquier litigio. La formalización de este acuerdo, en particular mediante firma electrónica, garantiza su validez jurídica.

¿Qué es el pacto obligatorio de honorarios de abogado?

El acuerdo de honorarios es un contrato escrito que formaliza el acuerdo entre el abogado y su cliente sobre las condiciones económicas del servicio jurídico. El artículo 10 de la ley de 31 de diciembre de 1971, precisado por el decreto nº 2005-790 de 12 de julio de 2005, regula esta obligación. Este documento especifica el importe o el método de cálculo de los honorarios, así como los posibles gastos accesorios. El acuerdo debe conservarse durante al menos 5 años, de conformidad con las obligaciones contables y deontológicas de la profesión.

Este acuerdo es obligatorio en determinadas situaciones definidas por la ley. Garantiza la transparencia y evita malentendidos sobre la facturación y los honorarios. El Reglamento Interno Nacional de la Abogacía (RIN) también impone normas deontológicas estrictas en este ámbito.

La ausencia de acuerdo escrito en los casos en que es obligatorio expone al abogado a importantes riesgos deontológicos. Las sanciones disciplinarias impuestas por el Consejo de Abogados siguen una escala graduada: advertencia, amonestación, prohibición temporal de ejercer (de hasta 3 años), o incluso inhabilitación en los casos más graves. Además de las sanciones, la ausencia de acuerdo puede complicar considerablemente el cobro de honorarios en caso de litigio con el cliente.

¿Cuándo es obligatorio un acuerdo de honorarios?

La ley exige que se redacte un acuerdo de honorarios por escrito en cuanto el importe previsible de los honorarios supere los 1.500 euros. Este umbral se aplica a todo el encargo, no a cada acto individual. Para los encargos sucesivos encomendados por el mismo cliente, deben tenerse en cuenta los honorarios acumulados por todos los servicios para determinar si se ha alcanzado el umbral.

El acuerdo también es obligatorio para la primera relación con un cliente, independientemente de su cuantía. Un “nuevo cliente” se define como cualquier persona física o jurídica que nunca haya confiado un encargo al abogado. Para los clientes existentes con los que el abogado ya ha trabajado, sigue siendo muy recomendable un nuevo acuerdo para cualquier nuevo encargo que sea significativamente distinto del anterior, o cuando haya transcurrido un tiempo considerable desde la última colaboración.

Algunas situaciones específicas refuerzan esta obligación. Por ejemplo, en los casos de divorcio, el convenio permite aclarar desde el principio los honorarios del divorcio. En los procedimientos complejos o largos, asegura la relación contractual y evita cualquier malentendido sobre la evolución de los costes.

Para los clientes que recibenasistencia jurídica completa, el acuerdo no es obligatorio para la parte cubierta por el Estado, ya que los honorarios se fijan por baremo. Sin embargo, el abogado debe informar por escrito al cliente de los honorarios adicionales no cubiertos por la asistencia. En el caso de la asistencia jurídica parcial, esta obligación de informar por escrito sobre la parte de los honorarios que debe pagar el cliente adquiere mayor importancia para garantizar la transparencia financiera.

¿Qué debe contener un acuerdo de honorarios conforme?

Un acuerdo de honorarios completo debe incluir una serie de detalles obligatorios. Identifica a las partes (abogado y cliente), describe con precisión el trabajo que se les encomienda y establece las condiciones de su remuneración.

Los métodos de cálculo constituyen el núcleo del documento. Puedes optar por distintos tipos de honorarios en función de la naturaleza del asunto. Los honorarios a tanto alzado son adecuados para encargos bien definidos (ejemplo: “Para la redacción de un contrato de arrendamiento comercial, se ha acordado un honorario a tanto alzado de 1.800 euros, IVA excluido”). Los honorarios basados en el tiempo empleado se aplican a los casos de duración incierta (ejemplo: “Honorarios calculados sobre la base de una tarifa horaria de 250 euros sin IVA, con un tiempo estimado de 10 a 15 horas”).

Los honorarios en función de los resultados (honorarios adicionales vinculados al éxito) pueden añadirse a los honorarios básicos, pero están estrictamente regulados. Los abogados no pueden facturar únicamente en función de los resultados (pacto de quota litis prohibido por el artículo 10 de la ley de 1971) y deben prever siempre unos honorarios mínimos independientes del resultado. Los honorarios adicionales basados en los resultados no pueden superar el doble de los honorarios básicos.

El acuerdo también debe especificar los costes y desembolsos, además de los honorarios. Entre ellos se incluyen los gastos de viaje, las tasas judiciales, los honorarios de los peritos y cualquier otro gasto necesario para llevar a cabo el encargo.

Deben detallarse las condiciones de pago. Puedes prever anticipos (por ejemplo, “Se solicita un anticipo de 2.000 euros a la firma de este contrato, que se deducirá de los honorarios finales”). Se puede elaborar un calendario para los encargos más largos. Deben indicarse explícitamente las condiciones en las que pueden revisarse los honorarios.

Es esencial que el acuerdo establezca las condiciones para rescindir el contrato y qué ocurre con los honorarios en caso de rescisión anticipada del contrato, tanto si la rescisión la inicia el cliente como si la inicia el abogado.

Aspectos prácticos de la firma: El acuerdo debe redactarse en dos ejemplares originales. Cada parte conserva una copia firmada. El abogado debe entregar la copia del cliente antes del inicio del encargo o, como muy tarde, en el momento del primer acto. Ahora se permite la firma electrónica, que facilita estos intercambios garantizando el valor jurídico del documento.

Las consecuencias de no tener un acuerdo

No firmar un acuerdo de honorarios, cuando es obligatorio, expone al abogado a importantes riesgos deontológicos. El Conseil de l’Ordre puede imponer sanciones graduadas: advertencia, amonestación, prohibición temporal de ejercer (de hasta 3 años), o incluso inhabilitación definitiva en caso de infracción reiterada. La ausencia sistemática de un acuerdo escrito constituye una falta grave de deontología que puede comprometer definitivamente la carrera del abogado.

En cuanto al cobro de honorarios, las consecuencias prácticas son igual de preocupantes. En caso de litigio, la ausencia de acuerdo escrito invierte la carga de la prueba: el abogado tendrá que demostrar que el cliente había sido informado y había aceptado las condiciones de los honorarios, lo que a menudo es difícil de probar. El Bâtonnier (Presidente del Colegio de Abogados) o el juez pueden entonces fijar los honorarios según la práctica habitual, generalmente por un importe inferior al reclamado. Según la jurisprudencia, los honorarios pueden reducirse entre un 20 y un 50% en ausencia de acuerdo formal.

El procedimiento de recurso ante el Bâtonnier sigue un marco estricto definido por el artículo 174 del decreto de 1991. Antes de emprender cualquier acción judicial, el asunto debe remitirse al Bâtonnier. El Bâtonnier dispone de 4 meses para pronunciarse sobre el litigio. Sin un acuerdo previo, el cliente tiene argumentos de peso para impugnar los importes facturados por falta de información clara. El abogado se arriesga no sólo a que le reduzcan los honorarios, sino también a tener que correr con las costas del procedimiento.

Más allá de los aspectos financieros, la relación de confianza con el cliente se debilita profundamente. Los malentendidos sobre cuestiones financieras pueden dañar una relación profesional y perjudicar permanentemente la reputación del bufete. El plazo de prescripción de las reclamaciones de honorarios, fijado en 5 años, también puede impugnarse más fácilmente en ausencia de un acuerdo escrito, ya que el punto de partida del plazo se vuelve incierto. Esta inseguridad jurídica justifica plenamente el uso sistemático de acuerdos escritos, incluso cuando la ley no los exija formalmente.

Optimiza la gestión de tus acuerdos de honorarios

Más allá de las obligaciones legales, la organización metódica de tus acuerdos de honorarios es un importante reto de gestión. Hay una serie de buenas prácticas para asegurar esta etapa crucial en la relación con el cliente.

La lista de comprobación previa a la firma garantiza que tu acuerdo está completo. Comprueba sistemáticamente: la identificación completa de las partes, la descripción precisa del trabajo encomendado, los métodos detallados de cálculo de los honorarios, la lista de costes adicionales previsibles, las modalidades de pago (anticipo, calendario de pagos) y las condiciones de cualquier revisión. Esta comprobación metódica evita descuidos que pueden dar lugar a litigios.

La reunión preliminar con el cliente merece especial atención. Dedica entre 15 y 30 minutos a explicar cada cláusula del acuerdo. Este tiempo de discusión ayuda a aclarar las expectativas mutuas y a responder a cualquier pregunta. Genera confianza y reduce considerablemente el riesgo de malentendidos posteriores.

El almacenamiento organizado de los acuerdos firmados es una necesidad práctica y ética. Guarda pruebas de la entrega al cliente (acuse de recibo, correo electrónico de confirmación, etc.). Clasifica los documentos por cliente y por año, manteniendo un archivo digital con copias de seguridad periódicas. Esta organización facilita su consulta rápida en caso necesario.

Las plantillas estándar te ahorran mucho tiempo. Crea de 3 a 5 plantillas adaptadas a los encargos recurrentes de tu bufete: litigios, asesoramiento puntual, asistencia permanente, transacciones inmobiliarias, derecho mercantil. Estas plantillas pueden personalizarse para que tus prácticas sean coherentes y uniformes. Planifica su revisión anual para incorporar los cambios legales y normativos.

Las herramientas modernas de facturación pueden facilitar la creación de acuerdos conformes, pero lo más importante es el rigor metodológico: uso de modelos validados, adaptación sistemática a cada situación y almacenamiento organizado de los documentos firmados. La facturación y los acuerdos electrónicos también simplifican el archivo y la trazabilidad de tus documentos.

Dominar las normas relativas a los acuerdos de honorarios obligatorios protege tu bufete y refuerza la confianza de tus clientes. Combinando rigor jurídico y organización metódica, puedes optimizar tu gestión cumpliendo tus obligaciones éticas. Este enfoque profesional es un activo importante para el futuro a largo plazo y el desarrollo de tu negocio.

Firma y entrega del acuerdo: pasos a seguir

La formalización del acuerdo de honorarios sigue un proceso riguroso que garantiza su validez jurídica. El acuerdo debe redactarse en dos ejemplares originales, cada uno de los cuales debe estar firmado por el abogado y el cliente. Esta doble firma formaliza el acuerdo de las partes sobre las condiciones económicas del encargo.

El momento de la entrega es crucial: debe enviarse una copia al cliente antes del inicio efectivo del encargo o, como muy tarde, en el momento del primer acto significativo del procedimiento. Este requisito temporal tiene por objeto garantizar que el cliente disponga de toda la información financiera antes de comprometerse plenamente.

Para evitar cualquier litigio posterior, te recomendamos encarecidamente que :

  • Conserva una prueba tangible de la entrega (acuse de recibo postal, confirmación por correo electrónico, albarán de entrega firmado).
  • Organiza una reunión explicativa para asegurarte de que el cliente comprende plenamente los términos del acuerdo
  • Presta especial atención a explicar cómo se calculan las tasas y cómo pueden revisarse

La digitalización de las prácticas jurídicas también ha repercutido en este proceso. Ahora se aceptan las firmas electrónicas para los acuerdos de honorarios, siempre que cumplan los requisitos del reglamento europeo eIDAS, que garantiza su autenticidad e integridad.

Por último, no olvides que el acuerdo debe conservarse durante al menos 5 años tras la finalización del encargo, de conformidad con las obligaciones contables y deontológicas de la profesión. Este almacenamiento puede ser físico o digital, lo principal es poder presentar el documento en caso necesario.
Esta etapa administrativa, aunque a veces se percibe como una formalidad, en realidad constituye una protección jurídica esencial tanto para el abogado como para su cliente.

Preguntas frecuentes

Descubre las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el pacto obligatorio de honorarios de abogado, cómo se aplica y las obligaciones legales resultantes.

¿Qué es un acuerdo obligatorio de honorarios de abogado?

Un acuerdo obligatorio de honorarios de abogado es un contrato escrito que formaliza el acuerdo entre el abogado y su cliente sobre la remuneración de los servicios jurídicos. Establece claramente las condiciones de cálculo de los honorarios, ya se basen en el tiempo dedicado, en una tarifa fija o en el resultado del asunto. Este documento contractual protege a ambas partes al establecer las condiciones económicas de la relación profesional de forma transparente y garantiza el cumplimiento de las normas deontológicas de la profesión jurídica.

¿Cuándo es obligatorio el pacto de honorarios de abogado?

El acuerdo de honorarios se convierte en obligatorio en una serie de situaciones específicas. Es obligatorio cuando los honorarios previsibles superan un determinado importe fijado por decreto, actualmente 1.500 euros. También es obligatorio para los honorarios basados en los resultados (honorarios adicionales), cualquiera que sea su importe. Por último, el abogado debe proponer sistemáticamente los honorarios a todo nuevo cliente, salvo que éste renuncie expresamente a ello por escrito. El objetivo de estas normas es garantizar la transparencia de los honorarios.

¿Qué debe contener un acuerdo obligatorio de honorarios de abogado?

Un acuerdo de honorarios conforme debe incluir varios elementos esenciales. Debe especificar el importe o el método de cálculo de los honorarios (tarifa horaria, tarifa fija, porcentaje), las condiciones de pago y la frecuencia de los pagos. También debe detallar los desembolsos y costes previsibles, indicar si el encargo incluye o no procedimientos de recurso, y mencionar la posibilidad de revisar los honorarios. La identificación completa de las partes y la descripción de la cesión encomendada también son esenciales para que el documento sea válido.

¿Cuáles son las consecuencias de no tener un acuerdo de honorarios?

La ausencia de un acuerdo obligatorio sobre honorarios expone al abogado a varios riesgos importantes. En caso de litigio, el juez puede reducir considerablemente los honorarios reclamados o incluso negarse a pagarlos. El abogado también se expone a sanciones disciplinarias por parte de su Colegio de Abogados. Además, sin un acuerdo escrito, el abogado pierde un medio de prueba esencial para recuperar sus honorarios. Esta situación crea una inseguridad jurídica perjudicial para la relación cliente-abogado y debilita considerablemente la posición del abogado en caso de litigio.

¿Cómo puede el software facilitar la gestión de los acuerdos de honorarios?

El software dedicado a los abogados simplifica considerablemente la gestión de los acuerdos de honorarios. Genera automáticamente acuerdos conformes a la ley a partir de plantillas personalizables. El software realiza un seguimiento de los umbrales de obligación, avisa de las fechas de vencimiento y facilita el archivo digital seguro gracias a las soluciones deautenticación digital. También puede utilizarse para integrar directamente los datos de facturación y supervisar la ejecución del acuerdo. Esta digitalización reduce el riesgo de error, garantiza el cumplimiento de la normativa y optimiza el tiempo dedicado a las tareas administrativas.

¿Cuáles son las normas para redactar un convenio de honorarios?

La redacción de un acuerdo de honorarios debe cumplir una serie de normas estrictas establecidas en el Reglamento Interno Nacional de la Abogacía y en el Código deontológico. El documento debe redactarse en francés, de forma clara y comprensible, sin cláusulas ambiguas. Debe redactarse por duplicado y firmarse por ambas partes antes del inicio del encargo o, en su defecto, lo antes posible. Los honorarios deben ser razonables y proporcionados a la complejidad del caso, al trabajo realizado y a los resultados obtenidos.