El Reglamento General de Protección de Datos, un tema candente para todas las empresas de la Unión Europea desde mayo de 2018. Bajo la supervisión de la CNIL, el objetivo de este conjunto de normas es reforzar y unificar la protección de los datos personales. Los "datos personales" se definen como "cualquier información sobre una persona física identificada o identificable" (artículo 4 del RGPD).
El RGPD se basa en 5 principios fundamentales:
- Principio de finalidad: los datos personales sólo pueden almacenarse y utilizarse si puede demostrarse que es para un fin específico, legal y legítimo.
- Principio de proporcionalidad y pertinencia: sólo pueden almacenarse los datos adecuados, pertinentes y necesarios para el fin para el que se van a utilizar.
- Principio de plazos de conservación limitados: debe fijarse un plazo máximo de conservación de los ficheros de datos, definido en función de la finalidad para la que vayan a utilizarse.
- Principio de seguridad y confidencialidad: debemos poder garantizar la confidencialidad de los datos que conservamos. Ninguna persona no autorizada a consultar esta información debe tener acceso a ella.
- Respeto de los derechos individuales.
- Un área de almacenamiento seguro (EDM) con acceso controlado a los documentos, un sistema de versiones, así como seguimiento de registros y pista de auditoría. El objetivo es poder decir en todo momento quién ha hecho qué en cada expediente.
- Una conexión segura con doble autenticación para evitar la apropiación de cuentas personales.
- Mensajería y videoconferencia cifradas para garantizar la confidencialidad de los intercambios con sus clientes y socios.
- Archivo limitado en el tiempo conforme a la normativa.
- Gestión del ciclo de vida de los datos. El último consejo es evitar multiplicar los programas informáticos. ¿Por qué? Porque no todos tienen el mismo nivel de seguridad, así que cuidado con las filtraciones... Para terminar, opte por el paquete "todo en uno".

